miércoles, septiembre 06, 2006

Y busco entre mis recuerdos...

Soy de ese tipo de personas que tiende a cogerle demasiado apego a las cosas. Conservo durante siglos miles de cosas inútiles que me traen el recuerdo de algo, aunque sea algo vago, sin importancia. Pero es un recuerdo y no lo tiro. Quizá por eso tenga tantos problemas con el espacio de mi pequeño cuarto. Y cuanto más los guardo, más pena me da tirarlos. Así son mis cajones: un arsenal de recuerdos inútiles que solo repaso una vez al año, cuando no puedo abrir el cajón. Y entonces, viene el drama: ¿qué tiro? ¿Tiro la rosa de papel que un día de risas en la cafetería de la facultad me hizo un amigo, haciéndome prometer que no la tiraría? ¿Tiro aquel mechero que no hay forma de recargar pero que me regaló una amiga en un viaje especial? ¿Tiro aquel folleto tan peculiar de las acampadas del colegio? ¿Tiro el diario medio roto de mi adolescencia tempranísima? ¿Tiro el candado con el que hice todos los viajes a la nieve y del cual perdí la llave? ¿Los viejísimos muñecos de mi niñez? Y así…miles y miles de chorradas varias que no soy capaz de tirar. Por no hablar de las cartas. No soy capaz de tirar ninguna de las cartas o postales que me envían (salvo las del banco, claro está), y las cajas de zapatos repletas de cartas ya no sé ni dónde meterlas. Intento ser racional, intento que me afecten los consejos madrescos y hermanescos de que ese sentimentalismo algún día tendrá que acabar, intento volverme utilitarista y conservar sólo lo más especial. Y aún así, el cajón no cierra. Y lo peor, al cabo de una hora, vuelvo al cubo de la basura arrepentida por algo de lo que tiré. A veces, mi madre se ha dado prisa y ya ha bajado la basura. Otras veces, llego a tiempo de que el desastre aún no haya sucedido, y recupero gloriosa el objeto del arrepentimiento.
Un amigo mío, un día me dijo que vivo en el pasado. Quizá tenga razón en parte de eso…me gusta saborear los buenos ratos del pasado; y a veces, dejar constancia física de un momento, hace que el recuerdo dure más tiempo (al menos, lo revivo con cada limpieza general). Como cada vez que leo esos folletos de las acampadas…soy capaz de recordarlo todo…y la verdad, me encanta. O quizá, lo que me pasa, es que tenga miedo a olvidarlos.
Lo peor, es que con el tiempo, me voy superando. Ahora tengo auténticos libros: de recortes, de entradas, de fichas de obras teatrales a las que voy...esto debe ser la evolución de la adicción a no olvidar, ¿verdad? El perfeccionamiento de algo que mi familia sigue llamando “enfermizo”. Quién sabe, igual tengo que ir a terapia el día que me decida a tirarlos. Pero de momento, creo que los voy a guardar, no vaya a ser que me desestabilice aún más en plena oposición. No. En esta limpieza no los tiro.
Dice mi madre que tendré que vivir en un palacio para guardar todo lo que pueda ir acumulando en mi vida…¡Dios mío!, si tiene razón, ya estamos añadiendo otro requisito más al tema de encontrar marido. Y si la cosa estaba ya chunga, ahora también tiene que tener un palacio!!. Bueno, supongo que entonces ya me plantearé lo de la terapia. Porque…el de Mónaco es gay, ¿no?

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Sabes que algunas somos peores con nuestros sentimentalismos... yo guardo gasas ensangrentadas de todos mis ex y una coleta negra de unos 80 cm. que va a cumplir su séptimo aniversario... y no son para hacer budú.
Bueno, si yo puedo en algún momento futuro, te pongo un palacio a cambio de favores sexuales ocasionales (intuyo que sería un marido horrendo, no es que no me merezcas sobradamente) y, si la transacción quasiprostibularia en valores inmobiliarios no te va, podemos negociarlo en el precioso valor de tu linda sonrisa y de que guardes algún que otro recuerdo mío en tus cajones.
Y... sin ánimo de ofender, ponen un reportaje hoy a la 22.00, en canal cuatro sobre el Síndrome de Diógenes.

6:29 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

morticia fue una asecina de mierda
una chupaberga en la epoca de los darking ocaciono muchas muertes.
Escrivo esto porque me atrapo el movimiento punk en el 2005 cuando yo estaba en primero , despues de dos años me di cuenta los punk eran casi como los dark pero no puedo dejar de escuchar el punk rock no agan lo mismo que yo , vsn a qdar como morticia pero solo q yo uan no mate a nadie

8:22 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Lo unco q qero decir es q no escuchen cumbia , punk, rock,metalica solo musica como folclore murgas si es q el q este leyendo esto en su epoca existasoy jorge nuñez y hasta escrivo en la paredes y omnibus

8:27 p. m.  

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