lunes, abril 24, 2006

Dónde está nuestro error sin solución...

Ahora ya no es momento de preguntarse dónde están los errores cometidos y el porqué...pero es inevitable. Sólo sé que no sé nada, y tengo la impresión de saber menos que hace un año, o que hace una semana. Y ahora, tengo que convencerme de lo contrario y defender dentro de poco más de dos semanas lo poquito que se supone que sé. ¿Quién dijo que un año es mucho tiempo? Ya hay fecha. El 13 de mayo. El trece de mayo primer examen de mi oposición. No sé que hacer: seguir estudiando, seguir leyendo, acabar el temario, repasar lo fácil, lo difícil, ir a que me lean las cartas, ponerle velas a San Judas Tadeo...
De momento, me compraré un nuevo cronómetro, que el que me compré en los chinos a veces me falla...Y si me falla algo en el examen, que por lo menos no sea el cronómetro...
A todos los fieles opositores que me leen: mantengamos la calma. Duerman, coman, y no se olviden de respirar profundo cuando quieran tirarlo todo por la ventana. El 13 no es un número gafe. Os lo juro.
A mis fieles lectores NO-opositores: no se enfaden conmigo, y tengan paciencia. Les dedicaré tiempo y maravillosas veladas cuando haya acabado este infierno. Se admiten ánimos, mimos y llamadas fugaces...ah! y vayan haciendo planes para la noche del 13 de mayo.
Muchos besos...

domingo, abril 23, 2006

Cinco motivos...


1. El café recién hecho.

2. Te acordaste de mi cumpleaños.

3. Puedo llamarte cuando estoy contenta y cuando no.

4. Hoy salió el sol…aunque no se vea detrás de las nubes.

5. Me apetece verte.

lunes, abril 03, 2006

Una mesa es una mesa...

Hay una cosa que me enseñaron de niña, que jamás se me olvidará: "la palabra te hace libre". Mi profesora de literatura en el colegio lo repetía mil veces al día.En la taza donde toma el té mi mamá, está grabado: "los límites de mi lenguaje, son los límites de mi conocimiento"...Esa lección, nadie me la enseñó, la aprendí yo y la archivé en la parte del cerebro donde está la carpeta de reflexiones sobre el lenguaje. Y hoy, mirando libros viejos recogiendo un poco la estantería abarrotada de libros nuevos y manuales aún por leer, voy y me encuentro un librillo de cuentos para niños donde se recoge una de las historias más tristes que se le pueden contar a un niño, pero que sin duda, se le debe contar. Se titula "Una mesa es una mesa". Un título inocente para una de las verdades más importantes de la vida: La palabra te hace libre, y la comunicación es esencial para la vida y la felicidad (evidentemente, contado para niños). Porque todos, en mayor o menor medida, tenemos la necesidad de comunicar...de transmitir. Todos, sin excepción, necesitamos el lenguaje (verbal o no) para vivir. ¿Y qué sucedería si nadie, absolutamente nadie nos entendiera? ¿Qué sucedería si prescindiéramos de nuestro lenguaje?
Por favor....lean la historia de aquel hombre gris...Y sean Libres, comuniquense...

"UNA MESA ES UNA MESA"
(pinchar en el título para leerlo)
Muchos besos.