Cosas del querer.
Hace mucho tiempo, un gran amigo mío me dijo que la mejor forma de decir "te quiero" en Italiano, no es “ti amo”, como muchos pensamos…sino decir “ti voglio bene”. He de decir, que ha llovido mucho desde entonces, cuando yo pensaba que “ti amo” eran dos palabras insustituibles, y más por “te quiero bien”. En ningún otro idioma, (que yo sepa), se acompaña el adjetivo “bien” al verbo querer…quizá por que se da por sentado el hecho de que quien quiere, quiere bien. Pero eso es mucho suponer…y como casi siempre, tenías razón (-tú sabes quién eres-), aunque en mi ceguera romántica de la vida, a veces me deje guiar por afirmaciones más rotundas sin adjetivos calificativos.
Es cierto, que poca gente te quiere de verdad. Es más, es muy afortunado aquel que tiene alguien que le quiera de verdad…Pero, todavía lo es más, aquel a quien quieren BIEN. Por que no es lo mismo.
Muchos dicen que hay mil formas de querer. Yo siempre he creído que sólo hay una. Pero ahora más que nunca, restrinjo el concepto para limitarlo aún más, añandiendo ese “bien”, que nunca creí necesario. Se me viene a la cabeza aquella canción… “son las cosas de la vida, son las cosas del querer, no tien fin ni principio, ni tien cómo ni porqué”,(coplilla con la que no puedo estar más de acuerdo) , y pienso que quizá es mejor no preguntarse tanto el “porqué”. A lo mejor, preguntándonos “cómo” nos quieren o queremos, nos libraría de muchos quebraderos, y sobretodo decepciones.
Otra gran amiga mía hoy me dijo una gran verdad: nos enamoramos del sexo opuesto, por que en el fondo no nos comprendemos…En el momento que nos comprendiéramos, seguramente, dejaría de ser interesante y atractivo. De nuevo, las cosas del querer. De nuevo, el mismo tópico de la comprensión entre los sexos. ¿Realmente somos tan distintos? A veces, me atrevo a decir que no. En el fondo, casi todos tenemos la necesidad de querer y de que nos quieran. Y si el secreto no está en la comprensión, quizá esté en ese querer BIEN que dicen los italianos…
Es cierto, que poca gente te quiere de verdad. Es más, es muy afortunado aquel que tiene alguien que le quiera de verdad…Pero, todavía lo es más, aquel a quien quieren BIEN. Por que no es lo mismo.
Muchos dicen que hay mil formas de querer. Yo siempre he creído que sólo hay una. Pero ahora más que nunca, restrinjo el concepto para limitarlo aún más, añandiendo ese “bien”, que nunca creí necesario. Se me viene a la cabeza aquella canción… “son las cosas de la vida, son las cosas del querer, no tien fin ni principio, ni tien cómo ni porqué”,(coplilla con la que no puedo estar más de acuerdo) , y pienso que quizá es mejor no preguntarse tanto el “porqué”. A lo mejor, preguntándonos “cómo” nos quieren o queremos, nos libraría de muchos quebraderos, y sobretodo decepciones.
Otra gran amiga mía hoy me dijo una gran verdad: nos enamoramos del sexo opuesto, por que en el fondo no nos comprendemos…En el momento que nos comprendiéramos, seguramente, dejaría de ser interesante y atractivo. De nuevo, las cosas del querer. De nuevo, el mismo tópico de la comprensión entre los sexos. ¿Realmente somos tan distintos? A veces, me atrevo a decir que no. En el fondo, casi todos tenemos la necesidad de querer y de que nos quieran. Y si el secreto no está en la comprensión, quizá esté en ese querer BIEN que dicen los italianos…
