lunes, febrero 27, 2006

¿De vuelta?


Si hay algo que me gusta de Úrculo, es que pintara maletas. Las maletas son sinónimo de viaje, y en estos momentos, haría las maletas y me iría lejos. No sé por cuánto tiempo, pero el suficiente para volver como nueva. Las últimas semanas han pasado tantas cosas...Parece que en lugar de tres semanas hayan pasado meses: crisis, recuperaciones de crisis, vuelta a la crisis, charlas, ayudas, infección respiratoria aguda, medicinas, fiebre una semana, recuperación de la fiebre, vuelta a la rutina, “elisir d´amore”, gabinetes de apoyo, nuevo intento de recuperar la rutina, cita a ciegas, vuelta a la biblioteca… y por fin un suspiro y de nuevo en el blog. Perdonad mi ausencia. Tranquilos, aún no he hecho las maletas…y no, no me voy a ningún lado.
¿Dónde me iría? Por supuesto, a Roma. Ahora mismo estoy sentada frente al Panteón con un capuchino en la mano…o no, quizá estoy paseando por las callejas que dan a la Vía del Corso disfrutando de los rincones hasta llegar a la Plaza de España para sentarme en las escaleras; o quizá estoy frente al Moisés buscando una moneda para que se ilumine...
Ya he vuelto, y miro las maletas de Úrculo y de nuevo suspiro. Miro mis apuntes y he regresado. Qué corto se me ha hecho el viaje. Creo que mañana me pasaré por Venecia, nunca he ido a los carnavales.
Besitos!

sábado, febrero 04, 2006

Bueno, Bonito y Barato.

Hoy de mañana temprano, me he ido junto a mi mosquetera rubia a un taller perdido en un polígono industrial de Alcorcón, a comprar un BOLSO. Sí, como lo estáis leyendo: a comprar un BOLSO de firma, bueno, bonito y barato. Los de Alcorcón no me convencieron pero al final compré un BOLSO, aunque de vuelta en la calle Serrano: un BOLSO bueno, bonito y…de rebajas. Mi mosquetera rubia, me invitó a comer, y de pronto, una extraña señora entra en el restaurante e intenta robarle el BOLSO a una chica. La chica se da cuenta, y se arma un tinglao de tres pares de narices, mientras todas las mujeres del restaurante, buscan los BOLSOS en los respaldos de sus silla y respiran aliviadas. De camino de vuelta a casa, miramos perplejas los BOLSOS de Prada. Una señora muy señoreada, pasa a nuestro lado en la calle Serrano: lleva un BOLSO espectacular. Miro y admiro el BOLSO de la señora, y seguimos caminando…
La mayoría de las mujeres, podría afirmar en cualquier estadio de su vida que nunca tendrán suficientes BOLSOS. Es parte de la mentalidad femenina, y creo que un vicio que roza el defecto…o una virtud que roza el vicio, no sé. Pero así es. Es el complemento perfecto, además de útil. Pero es que el BOLSO, en la gran mayoría de los casos, es algo más que un saco con asas para llevar objetos. Es un saco con asas que transporta una vida: tu vida…Tu documentación, tu dinero, tu móvil, tus gafas de ver, tus gafas de sol, tus pinturas, tu agenda, tus llaves del coche, del garaje, del trabajo y de casa, el libro que estás leyendo, tu música, tus clinex, tu tabaco, tu mechero, tus listas de cosas pendientes, tu paraguas plegable, tu pasador del pelo para urgencias, tu mini botiquín de paracetamol y tiritas por si te rozan las sandalias, tu pequeño neceser para cuando pasas el día fuera de casa…Y todo eso sin contar con las sentimentales: esas que llevan el BOLSO, repleto de recuerdos, fotos y un llavero con mil tipos de muñequitos y objetos colgantes que significan importantes historias varias. En definitiva, el BOLSO de una mujer es su mini mundo particular.
¿Y dónde queda la moda en todo esto? ¿El nuevo furor por los BOLSOS de Carolina Herrera que ya se falsifican seguramente incluso en Marte? ¿Dónde quedan las temporadas de BOLSO tamaño maleta, y tamaño caja de cerillas? ¿Dónde queda el enamoramiento súbito por un trozo de piel con asas cuando aún reposa en un escaparate sin tus cosas dentro?...No lo sé. ¿Alguien lo sabe? ¿Un misterio divino? o, ¿un misterio de Dior? Lo único que sé, es que algo tan útil merece ir a la moda...y crear estilo. Y si cumple las tres B´s, YO no podré resistirlo; seguro que si lo compro, casi tendré suficientes…
Besitos!