As time goes by...
Hace tiempo, me explicaron una inteligente forma de distribuir el tiempo. Debía imaginarme mi tiempo como un gran recipiente de cristal y mis obligaciones y actividades como piedras de distinto tamaño y formas. Para poder aprovechar al máximo la capacidad de mi recipiente, debía colocar al fondo todas las piedras grandes y pesadas. Después, para aprovechar los huecos que estas dejaran o para llenar el resto del recipiente debía colocar el resto de las piedras medianas. Y así lo fui haciendo mentalmente… Cuando pensé que no cabía ni una sola piedra más en mi recipiente me preguntaron: “¿Crees que está lleno el recipiente?” Contesté un rotundo “SÍ”….Ante mi respuesta, me preguntaron “¿Y qué hay de todos esos huecos que quedan entre las piedras que colocaste?”. Ups! Es verdad…Todos esos huecos podían rellenarse; en primer lugar, vertiendo sobre las piedras gravilla y arena: y, en segundo lugar, aún cabía la posibilidad de verter agua sobre todo el contenido de mi recipiente para cubrir completamente toda su capacidad…La moraleja era evidente: colocando en primer lugar todas las grandes obligaciones, siempre cabría tiempo para las pequeñas cosas…
¿Cuáles son esas grandes piedras? ¿Qué colocar en primer lugar? ¿Qué es la gravilla y qué el agua?
El trabajo, los estudios, las oposiciones…son las grandes piedras de todos los que me rodean, incluída yo mísma. Pero el resto de las piedras…siempre he pensado que son una cuestión de preferencias…Al fin y al cabo, la vida es y será cuestión de preferencias. Lo que para mí es la gravilla….para otros es el agua. Lo que para otros es el agua, para mí son las piedras medianas….Eso es lo que nos hace diferentes, lo que nos hace crecer de distinta forma intelectualmente, culturalmente y socialmente. La colocación de nuestras piedras, es al fin y al cabo, el reflejo de nuestra personalidad, de nuestros valores y de nuestros afectos. Es en definitiva, lo que nos hace compatibles con el resto del mundo y lo que nos hace valorar los actos de la gente de nuestro entorno.
Tiempo nos falta a todos y piedras nos sobran a todos…A mí me gustaría tener un recipiente sin fondo para poder hacer en un día todas las cosas que me propongo. Pero cada día, el tiempo pasa más rápido….o quizá lo que pasa, es que las grandes piedras son cada vez más grandes…o a lo mejor es que a mí me tocó un recipiente muy pequeño…No sé…
Yo creo que el secreto de todo esto, no consiste en la forma de colocar las piedras, sino en el peso que tenga cada una. Puede que una piedra grande ocupe mucho sitio, pero puede estar hueca por dentro. Quizá la gravilla, que ocupa poco y rellena huecos sea mucho más pesada y enriquezca más. Quizá con el tiempo, sea el agua lo que menos ocupe y lo que más llegue a pesar…Quizá el tiempo nos hace valorar esas pequeñas cosas…Yo estoy aprendiendo, que en mi recipiente, una gota de agua es a veces lo más importante, lo que completa mi día y me hace sentir viva. Estoy aprendiendo a valorar de verdad los detalles y los segundos que de verdad merecen la pena. Pero sobre todo, estoy aprendiendo con quién merece la pena compartirlos.
Para muchos, la gravilla es y será siempre gravilla, algo insignificante, sin beneficio...Pero para esos, yo no tengo tiempo.
¿Cuáles son esas grandes piedras? ¿Qué colocar en primer lugar? ¿Qué es la gravilla y qué el agua?
El trabajo, los estudios, las oposiciones…son las grandes piedras de todos los que me rodean, incluída yo mísma. Pero el resto de las piedras…siempre he pensado que son una cuestión de preferencias…Al fin y al cabo, la vida es y será cuestión de preferencias. Lo que para mí es la gravilla….para otros es el agua. Lo que para otros es el agua, para mí son las piedras medianas….Eso es lo que nos hace diferentes, lo que nos hace crecer de distinta forma intelectualmente, culturalmente y socialmente. La colocación de nuestras piedras, es al fin y al cabo, el reflejo de nuestra personalidad, de nuestros valores y de nuestros afectos. Es en definitiva, lo que nos hace compatibles con el resto del mundo y lo que nos hace valorar los actos de la gente de nuestro entorno.
Tiempo nos falta a todos y piedras nos sobran a todos…A mí me gustaría tener un recipiente sin fondo para poder hacer en un día todas las cosas que me propongo. Pero cada día, el tiempo pasa más rápido….o quizá lo que pasa, es que las grandes piedras son cada vez más grandes…o a lo mejor es que a mí me tocó un recipiente muy pequeño…No sé…
Yo creo que el secreto de todo esto, no consiste en la forma de colocar las piedras, sino en el peso que tenga cada una. Puede que una piedra grande ocupe mucho sitio, pero puede estar hueca por dentro. Quizá la gravilla, que ocupa poco y rellena huecos sea mucho más pesada y enriquezca más. Quizá con el tiempo, sea el agua lo que menos ocupe y lo que más llegue a pesar…Quizá el tiempo nos hace valorar esas pequeñas cosas…Yo estoy aprendiendo, que en mi recipiente, una gota de agua es a veces lo más importante, lo que completa mi día y me hace sentir viva. Estoy aprendiendo a valorar de verdad los detalles y los segundos que de verdad merecen la pena. Pero sobre todo, estoy aprendiendo con quién merece la pena compartirlos.
Para muchos, la gravilla es y será siempre gravilla, algo insignificante, sin beneficio...Pero para esos, yo no tengo tiempo.

1 Comments:
Eres increible, guapetona.
No dejes de escribir en este blog jamás jamás jamás....
Un besazo
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