Que vivan los noviooos!!

Este fin de semana estuve de boda...Una boda preciosa, increíble...Una de esas bodas que recordaré por el resto de mis días. He de reconocer que me gustan las bodas, sobretodo las bodas de gente cercana...donde tienes a toda tu familia y amigos más cercanos reunidos en un mismo sitio, celebrando, riendo...brindando. Ésta, ha sido una boda diferente...en primer lugar, en un marco enviable como es Baeza (Jaén), en un casco viejo maravilloso...y con un calor propio de un pueblo con historia. En segundo lugar, por que ha estado plagada de emociones y manifestaciones de cariño de la familia y amigos hacia los novios...y de los novios hacia los amigos y familia. En tercer lugar, por que se casaba mi primo hermano...casi más hermano que primo...y porque nunca le había visto tan feliz. Y por último, por que era una boda de gente joven...muuuucha gente joven, que le ha dado una alegría y una vida a la celebración que hace sonreir tan sólo recordándolo.
El bodorrio fue el viernes por la tarde a las 8...Pero, comenzó el jueves a las dos de la tarde, con una pre- fiesta (denominada por mi familia como "Hanover"- por aquello que ya sabemos hizo el principe Hanover el día antes de la boda de la Leti), en un cortijo a 4 kilómetros de baeza...una parrillada sólo autorizada para los 150 jóvenes de la boda, que comenzó a la hora de comer...y acabó a las 6 de la mañana (aunque para seros sincera, no recuerdo cómo llegué al hotel...ni qué hora era exactamente...pero mi hermana dice que eran las 6...y tendré que creerla). Sangría, paella, jamoncito iberico, copas, más jamoncito, más copas, piscina, más copas, coro rociero, más copas, flamenquito, sevillanas y bulerías, más copas....Y todo esto, como imaginaréis entre amigos, primos y más primos...de esos que te alegras de ver y que casi no ves por que no viven cerca...y de esos, que ves todos los días y con los que te alegras de bailarte unas sevillanas y brindar por los novios.
Mucho amor...mucho amor por todas partes...de los novios, de los amigos...de la familia...y sobre todo, cariño, y saber estar...ese tipo de saber estar, en el que la gente aprovecha el momento y disfruta haciendo disfrutar, haciendo reír....compartiendo momentos inolvidables...
El viernes día de la boda...todo fue rodado. Diría que igual de bonito que el día anterior....solo que esta vez los novios iban vestidos de novios, y los invitados iban vestidos de gala...pero la alegría del día anterior unida a la emoción del momento, a mi me hizo echar unas lagrimitas abrazada a mi primo (ya casado) en la puerta de la iglesia ...y eso, que yo nunca lloro en las bodas....pero esta vez, no fue la boda en sí....creo que fue puritita alegría. Qué bonito...qué bonito!
En cualquier caso, no fuí la única que tuvo los ojillos vidriosos en más de un momento de la celebración. Al tradicional wals, le precedió una de esas canciones que le hicieron soltar a más de uno alguna que otra lagrimilla....mientras los novios bailaban esa preciosa canción de "Eu sei que vou te amar" mirándose a los ojos...y dedicándose la letra. Amigos míos, el amor existe...y quien diga lo contrario, es que nunca ha visto algo como ésto.
Creo que por eso no olvidaré nunca esta boda...por que no importó el menú, ni el restaurant....no importó el traje o el pingüino...ni siquiera importó el idioma (pues había más nacionalidades que en la ONU)...fué todo sentimiento...una magia inexplicable, inspirada por unos novios que tienen una familia que les adora, buenos, muy buenos amigos, una alegría desbordante, y la seguridad aplastante de quererse para toda la vida. ¡¡Que vivan los novios!!
Besitos para todos! Muuaaak.



